LA TRANSICIÓN

Carrero y Arias
Los europeos contra el franquismo
El franquismo contra los europeos
Franco muere y nace un Rey
«Adolfo, te quiero pedir un favor»
La reforma política
La situación pre-electoral
Dos dimisiones

Los partidos políticos Resultados de las elecciones
Economía. Pactos de la Moncloa
La Constitución: historia
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Los centristas


La UCD reúne a la sopa de letras de las formaciones moderadas para sacarle provecho al carisma de Adolfo Suárez.

La Unión de Centro Democrático (UCD) es un invento de Adolfo Suárez para sacarle provecho a su imagen en las elecciones. Como alguien ha escrito, "Suárez coaliga partidos y partidetes, en su mayoría compuestos por amigos y amiguetes, plenamente consciente de que todos los militantes de aquella gran coalición caben en un taxi; eso sí, en un taxi antiguo". Helos aquí: Partido Demócrata Cristiano (Álvarez de Miranda), Partido Socialdemócrata (Fernández Ordóñez), Unión Socialdemócrata (Eurico de la Peña), Partido Socialdemócrata Independiente (Gonzalo Casado), Federación Socialdemócrata (José Ramón Lasuén), Partido Popular (Pío Cabanillas), Federación de Partidos Demócratas y Liberales (Joaquín Garrigues Walker), Partido Demócrata Popular (Ignacio Camuñas), Partido Progresista Liberal (Juan García Madariaga), Partido Liberal (Enrique Larroque, aunque en el momento de las primeras elecciones ya no se encontraba en el conglomerado centrista), Partido Social Liberal Andaluz (Manuel Clavero), Partido Gallego Independiente (José Luis Melián), Acción Regional Extremeña (Enrique Sánchez de León), Acción Canaria (Lorenzo Olarte), Unión Demócrata de Murcia (Pedro Pérez Crespo). "A buena parte de estos líderes no los conocían ni en su casa y su militancia probablemente excediera las previsibles dimensiones de un taxi, pero no las de un microbús". Más concretamente, la UCD es un intento de llevar a las urnas los propósitos del grupo Tácito, que nace durante los últimos coletazos del dictador y está formado por moderados del régimen. En noviembre de 1976 nace el Partido Popular que aglutina a personalidades muy diversas entre las que destacan José María de Areilza y Pío Cabanillas, ambos ex altos funcionarios franquistas y en este momento ministros del gabinete de Adolfo Suárez. El congreso del Partido Popular celebrado en Madrid en febrero de 1977, tiene una envergadura notable, comparable a la del congreso del PSOE de diciembre anterior. El Partido Popular es el mayor de una coalición llamada Centro Democrático, de la que Suárez consigue desplazar a Areilza. ¿Por qué? Areilza es un buen orador que puede, aunque muy pálidamente, hacer sombra al actual Primer Ministro, y además no es hombre del todo moderado. De hecho acaba en las filas de Alianza Popular, el partido de derechas por excelencia. Finalmente desembarca en la coalición para dirigirla otro ministro de Suárez, Leopoldo Calvo Sotelo, del que seguidamente habrá que hablar con más detenimiento. Calvo Sotelo adopta la denominación definitiva del partido añadiendo el término Unión.
De los candidatos a las elecciones de la UCD un 36% es independiente —léase colaboradores moderados del franquismo—; del resto, un 17% procede del Partido Popular y un 12% de los demócratas cristianos. De los 165 diputados que la UCD obtiene en las urnas (34% de los votos), un 17,5% han sido procuradores de las Cortes franquistas.

De los partidos de centro que no figuran en el taxi de la UCD destaca la Democracia Cristiana (DC), que mirando a Italia está convencida de que va a arrasar en las elecciones. Por varias razones, entre las cuales quizá la principal sea que España no es Italia, la DC apenas consigue unos pocos senadores en colaboración con otras fuerzas de izquierda.